viernes, 6 de enero de 2012

De tersas hojas

Tantas cosas. Tantas cosas que sólo siente quien las tiene dentro. Que ni con sus zapatos puestos podría tener idea de lo que es.
No se trata del tiempo, no se trata de querer, sino de sentir. Si dos sienten lo mismo, no hay tiempo.

Tuve un cuento rosa entre mis manos
De tapas duras, de tersas hojas
Amarras de pita vieja y seca,
Aún así resistente a cualquier tirón
Eso dijo el señor que lo vendió.
Tenía en su tapa un dibujo
Eran como rosas prensadas en algodón
Pintadas con trozos de violeta crayón
Me puse a hojear con ansiedad
Que temí las rojas rasgar
Una a una, cambié las páginas con cuidado
Calmé mi vista con las letras
Que aparecían mientras la gente en ellas vivía
No sé si es cierto que me calmé, o más bien
Luego de verlo todo, de ahí me escapé
Sólo rosa eran sus tapas, sólo tersas eran sus hojas
Más no sus letras toscas y burdas
Tan llenas de nada.
Y no tiré las hojas, una a una me puse a hojear
Y la pita tirante se hubo de cortar.
Eso no dijo el señor que lo vendió
Y me quedé sin el cuento rosa.
Sólo con tapas duras, con las tersas hojas.

Las Horas (2005)

Apurada...entumecida, prendía un cigarrillo, caminaba muy a prisa, el sonido de sus tacos por sobre la humedad del pavimento acusaba su presencia. Los labios despintados, la cara manchada de un rojo intenso, el sudor escarchado del pelo, ah! y un ojo en tinta claramente mostraban que no había sido una gran noche.
Fumaba rápido, casi sin inhalar, una fumada tras otra, sus pasos en la calle cada vez se hacían más nítidos. Sola, estaba acostumbrada a transitar por esos oscuros recovecos solo acompañada de su silbante respiración y el eco de sus viejos taco aguja.
Al fin, casi de amanecer llego a lo que llamaba hogar, un cuartucho con un catre de campaña, una mesa, y sobre esta una cocinilla a gas. Seguía fumando, ya más calmada, resignada tirose sobre la crujidera cama, miro la pared, una antigua foto, casi borrada por el paso de los años y el mal trato, le hacia recordar su juventud, días de comodidad..., respiró hondo, y solo el silbido del aire saliendo por sus fosas nasales le respondió a tan magno recuerdo.
Se puso de lado, y vio sus zapatos, le quedaba poca tapilla, en la tarde iría a visitar al zapatero...cerró los ojos y entró en sueño, debía descansar, debía estar repuesta para la noche siguiente.

Dulce (2006, sobrecargado de figuras)

Gabriela se encontraba en el viejo columpio del parque ese, en que habían quedado de acuerdo para la reunión, estaba esperándola ansiosa, esperándola calmada, en momentos sólo esperándola, en aquel lugar de encuentro.
Laura se tardaba mucho, aún cuando ella misma dictó la hora de la cita.
La solitaria joven en tanto, observaba avanzar el reloj, fumaba, y de vez en cuando, en señal de pesadumbre, detenía el vaivén del columpio. Ya con la decepción por el suelo, se dispuso a marchar cabizbaja cuando, sin percatarse, aparece frente a ella quien esperaba. Entonces, un espontáneo y fuerte abrazo selló el inicio de lo pactado la noche anterior. Miradas y lágrimas temerosas manaban de sus ojos, aunque un dulce y breve beso las calmó.

-Esta no es la hora que fijamos para la junta, pero lo haremos de todos modos. -Dijo Laura con voz suave al oído de Gabriela.

Laura y Gabriela comenzaron a caminar, a caminar abrazadas hacia una arboleda, a caminar y a perderse en el pequeño bosque. Ambas detuvieron sus pasos al mismo tiempo, se miraron, se amaron y cada una de sus bolsos extrajo un revolver…de rodillas sobre el suelo, y aún sólo mirándose, pusieron cada una su arma en su propia sien…Se besaron. Basto el roce de sus labios para que estas jóvenes amantes tiraran del gatillo. Al unísono de dos balas, dos vidas se fueron, y un amor se consumó. Sus cuerpos quedaron de rodillas en la tierra, uno afirmado en el otro, casi en el beso, sólo que ahora sobre un charco de sangre.

No el puente

Sintiendo como el agua golpea las rocas en su pasar
sin evitar el camino, ese destino que es su ciclo pues,
lo tiene que vivir..sin usarte como puente.
Quiere llegar al otro lado!
contigo de la mano, o esperándome en el extremo
Pues sabe bien que está cansado, y le haces falta como aliento
dormirse con tu beso en la frente
Sintiendo como sofoca el aire que no se respira
sin evitarlo pues tanto la muerte como la vida son lo que nos toca..y no quiere que seas el puente..
Quiere llevarte al otro lado!
ir contigo de la mano..
Pues sabe bien que está cansado, y le haces falta como aliento
dormirse con tu beso en la frente.

Ciclos

Brillaba en sus rostros la ilusión de girarlo todo en 180 y detener el mundo ante sus ojos, tanto que, hasta quisieron tomarlo con las manos y partirlo en dos .. que la tierra no volviese a avanzar.

Confundieron sus sueños y se fundió el deseo en el sudor, uno a uno los besos que se prometieron, se los entregaron tan perfumados que aún no se les borra el aroma de la piel…

Saben qué lo que pueda ser, no es más que dejar que el agua fluya por el cauce que le dieron al nacer..y entregarlo todo.. al paso del tiempo..

Lo más cercano a lo perfecto

Así como un día me dispuse a sólo ser yo y a clausurar puertas y ventanas que dan con los caminos a querer ser el mejor ser humano en la tierra… puede que hoy sea el día en que pintar la vida de rosa y ceder a las casualidades comience a hacerse realidad. Y las vías al alma sean despojadas de los miedos que las prohíben y la contienen.

Ventanas abiertas, circunstancias y casualidades lo más símil a lo perfecto.